domingo, 26 de agosto de 2012

EL MUNDO › ESCENARIO Debilidades




Por Santiago O’Donnell
No es tan fácil entender quién es este tipo Julian Assange, qué significa el fenómeno Wikileaks, y por qué se habla del tema en todo el mundo. Refugiado en la embajada de Ecuador, el viernes logró que lo salieran a bancar treinta y cuatro países de las Américas y el Caribe reunidos en la OEA por la amenaza británica de entrar a la embajada para ir a buscarlo.
Hay una parte que es personal e intransferible. El tal Assange tiene la rara habilidad de transformar sus debilidades en las grandes causas de la humanidad.
Empezó como hacker y fue condenado en Australia por robo de información. De esa experiencia surgió Wikileaks, un sitio seguro para que los ladrones informáticos pudieran publicar información de interés público sin ser detectados. Después de un tiempo sin grandes resultados se alió con los diarios más importantes del mundo para publicar despachos de guerra y cables diplomáticos de Estados Unidos. Dijo que publicaba esos cables y despachos para denunciar la guerras y los abusos del gobierno y de las principales empresas de ese país. Los documentos revelaron distinta información que fue reproducida en miles de artículos periodísticos en prácticamente todos los medios de comunicación del mundo. Así, Assange transformó su debilidad por el robo de información en un gran debate sobre la libertad de expresión.
Después fue a Suecia a promocionar su megafiltración y tuvo sexo con dos señoritas que lo denunciaron por violación. Una fiscal quiso interrogarlo pero nunca lo encontró. Entonces pidió su captura y lo agarraron en Gran Bretaña. Estuvo unos días preso en Londres y después lo dejaron en libertad condicional y se fue a vivir a un castillo. Peleó la extradición y su caso llegó a la Corte Suprema. Assange cuestionó la ley europea de extradición, que es más laxa que la británica y que algunos defensores de los derechos humanos ya venían denunciando. Es que la extradición europea no requiere intervención de un juez del país solicitante, alcanza con el pedido de un fiscal. Sin control judicial, esta suerte de extradición express se presta a ser usada políticamente para perseguir perejiles y discriminar a los inmigrantes, sostienen sus críticos. Assange ensayó la defensa del perejil y perdió en fallo dividido. La decisión de la mayoría fue explicada por televisión por el presidente de la Corte Suprema británica, ante una audiencia cautiva de expertos de todo el continente. Así, Assange transformó su debilidad en el trato con las mujeres en un gran debate europeo sobre la ley de extradición, el garantismo y los derechos humanos.
Después se metió en la embajada de Ecuador y dejó a los ingleses pagando. Tanto luchar en la Justicia para quedarse en Gran Bretaña, ese gran país donde se sentía seguro, lejos del alcance de los suecos, y los dejó de garpe. Se metió en la embajada ecuatoriana, que es como irse a otro país. Los ingleses se pusieron locos y mandaron una cartita a los ecuatorianos amenazando con meterse en la embajada para llevarse a Assange de los pelos y así cumplir con la orden judicial de entregarlo a los suecos. Entonces los ingleses dejaron de ser los grandes garantistas y se convirtieron en los piratas que se negaron a extraditar a un dictador como Pinochet, pero no tienen problemas en entregar a un revolucionario como Assange para que lo agarren los suecos y eventualmente termine en Estados Unidos condenado a muerte por la megafiltración. Ecuador mostró la cartita de los ingleses, saltaron todos los países latinoamericanos para recordarle a los ingleses que las embajadas no pueden ser asaltadas. Así Assange transformó su debilidad para cumplir con su palabra en un gran debate sobre el derecho al asilo, la inviolabilidad del recinto diplomático y la condescendencia británica a la hora de tratar con ciertos países en vías de desarrollo.
¿Cómo sigue la película? Assange puede pasarse mucho tiempo en la embajada ecuatoriana porque vive en casas ajenas durmiendo en sillones desde hace años. Es muy difícil que consiga un salvoconducto para irse a Ecuador porque los ingleses están furiosos. Entonces, eventualmente, uno se imagina que podría terminar en Suecia, generando un gran debate sobre la diferencia entre violación y sexo consensuado. En la ley sueca se distinguen tres niveles de violación. Assange podría ser acusado de la menos grave, cuya pena va de uno a cuatro años, o sea dentro del rango de un delito excarcelable.
Pero, claro, detrás de las últimas decisiones de Assange está el temor de ser mandado a Estados Unidos donde un Gran Jurado de Alexandria, estado de Virgina, lo investiga por el delito de traición a la patria, delito que puede ser castigado con la pena de muerte. ¿Cómo funciona el Gran Jurado? Es importante entenderlo porque no es tan sencillo condenar a Assange por traición a la patria en Estados Unidos, por más que ese sea el deseo del presidente Obama y su fiscal general, Eric Holder.
Cuando alguien hace una denuncia criminal en el estado de Virgina, el juez que la recibe puede hacer tres cosas: decidir que hay suficiente evidencia para abrir una causa, desestimar la denuncia o enviarla a un Gran Jurado para que decida si hay suficiente evidencia como para abrir la causa. El Gran Jurado recibe la acusación del fiscal y se reúne en secreto. Cita testigos y revisa evidencia. Si es un Gran Jurado especial el fiscal puede estar presente en las deliberaciones, si es un Gran Jurado común el fiscal no puede escuchar las discusiones. El de Assange parece ser un Gran Jurado especial que empezó en mayo, según contaron algunos testigos que ya fueron citados. El gobierno de Estados Unidos se niega a confirmar en público que esta investigación existe, quizá por razones políticas, pero también porque por su naturaleza las actuaciones de los Grandes Jurados deben mantenerse en secreto. Una vez que termina la investigación el presidente del Gran Jurado le entrega su dictamen al juez, que se toma por mayoría simple. Los testigos dicen que la investigación por traición involucra a Assange y sus colaboradores más cercanos, pero los interrogatorios hasta ahora se centraron en las actividades del soldado Bradley Manning, el presunto autor de la megafiltración que Assange publicó en Wikileaks. Es que no es fácil encontrar argumentos judiciales para acusar de traición a Assange en un país que garantiza, en su segunda enmienda constitucional, el derecho a la libertad de expresión. Hasta ahora nunca fue condenado por traición en Estados Unidos alguien que no haya trabajado al servicio de un país extranjero. La única vez que se intentó acusar por traición a un periodista fue en la década del setenta, cuando el gobierno de Nixon intentó usar la figura contra Daniel Ellsberg, por publicar en el New York Times una megafiltración de documentos sobre la guerra de Vietnam, conocida como Los Papeles del Pentágono. Ese intento terminó en fracaso. Por eso es muy difícil que Assange termine condenado a muerte y ni siquiera es seguro que algún juez estadounidense esté dispuesto a pedir su extradición, no porque no quiera, sino por miedo a meterse en un lío y pasar un papelón. A Estados Unidos le sirve tenerlo a Assange amenazado con un gran castigo por más que no pueda castigarlo. Assange también aprovecha la situación, arma el debate, tira la bomba que da vuelta al mundo, suma y resta aliados y enemigos, baraja y da de nuevo. Hace lo que mejor sabe hacer, llama la atención. Así funciona Wikileaks, el nuevo fenómeno de la comunicación mundial.
Assange podría haber hecho otra cosa. Podría haber cumplido con los ingleses y con los amigos que perdieron las doscientas mil libras que pusieron de fianza. Podría haberle evitado a Ecuador el conflicto con la Unión Europea y la futura pérdida de sus preferencias arancelarias en Estados Unidos. Aun hoy podría hacer otra cosa. Podría presentarse en Suecia a defender su conducta sexual. Podría poner la cara en Estados Unidos y dar pelea por la libertad de expresión, como hizo el periodista de Los Papeles del Pentágono. Pero entonces no sería Assange.

América latina en el Hollywood Bowl




Por José Pablo Feinmann
El mismo día que Sergio Tiempo deslumbró a todos en el Teatro Argentino de La Plata con el Concierto para piano Nº 1 de Alberto Ginastera, trepó a un avión y se bajó en el Hollywood Bowl. Tal vez no haya sido exactamente así, pero así fue. Tenía que tocar el mismo concierto bajo la batuta de su amigo y compatriota Gustavo Dudamel, el Nº 1 de todos los directores de orquesta en esta segunda década del siglo XXI. Dudamel se inició dirigiendo y formando a la Orquesta Juvenil Simón Bolívar, de Venezuela. Esa orquesta es simplemente poderosa. Y bajo la conducción de Dudamel puede hacer milagros, y los hace. El repertorio que abordan con más brillantez es latinoamericano. Hacen el Danzón Nº 2 del mexicano Arturo Márquez, una obra tan contundente que echó sombras sobre la restante producción de su autor. Se divierten con los mambos de Pérez Prado. Sobre todo con el Mambo Nº 5, que es una cosa bien seria. Tocan la Suite del ballet Estancia de Alberto Ginastera con un ritmo que le vuela a uno la sesera. Tocan, también (¡y cómo!), el inspirado Mambo que Leonard Bernstein escribió para West Side Story y que figura en las Danzas Sinfónicas de esa sólida comedia musical. La Orquesta Juvenil Simón Bolívar y el surgimiento del sin duda genial Gustavo Dudamel dicen más del fascinante país venezolano que cualquier propaganda o cualquier diatriba. Porque dicen: de la tierra de Chávez puede surgir libremente, ya que libremente se ha formado, un eximio director de grandes orquestas sinfónicas. Y conquistar el mundo.
El jueves 16 de agosto, tres latinoamericanos tomaron posesión genuina del Hollywood Bowl. Dudamel al frente de la Filarmónica de Los Angeles, Sergio Tiempo (argentino-venezolano, nació en Venezuela porque su padre es diplomático y anda –como todo diplomático– cambiando las geografías como si fueran fotos turísticas de bellos paisajes) con sus dedos veloces, certeros, y Alberto Ginastera con su espléndido, endiablado Concierto para piano Op. 28. Dudamel empezó (para disgusto de la CIA y el Tea Party) con algo que los críticos norteamericanos definieron como “una rareza para nosotros, pero no para él”. No, para Dudamel no. Para Dudamel era la estupenda Toccata Sinfónica Nº 1 de su compatriota Juan Carlos Núñez. Con piezas de este brillo y esta dificultad empezó el despegue de las orquestas sinfónicas juveniles en Venezuela. En suma, Dudamel inicia el concierto en el Hollywood Bowl con lo más genuino que le late en la sangre: la música de su país. A ese país no lo piensa dejar atrás por la gloria que el mundo le ofrece hoy arrojándose a sus pies, llenándolo de elogios y dólares. Suele hablarle al público (otra prueba de su falta de solemnidad) y su pronunciación del inglés es notoriamente –y sospecho: deliberadamente– horrible. “How arrrrrre you tonite?”. El público se muere por él. Lo aplaude con devoción. Cierta vez, Lyl Tiempo le dijo: “Mirá, Gustavo, vos vas a triunfar por tu gran talento, pero sobre todo por esos hoyuelos que se te hacen cuando sonreís”. Dudamel derrocha carisma. Es joven, dirige con pasión. Va de Mahler a Pérez Prado. De Beethoven al mambo de Bernstein. Hizo una “Gershwin Celebration” en el Carnegie Hall. Empezó con el vértigo de la Obertura Cubana (cuya orquestación deslumbra) y luego apareció Herbie Hancock, el gran Herbie Hancock, y se metió con la Rhapsody in blue. La tocó con la partitura sobre el piano y ralentando los pasajes de bravura, pero ¡con un swing! En los pasajes solistas, Dudamel lo mira con una ternura, con una admiración conmovedoras. Y, por fin, ya solo en el podio, le habla al público y le habla como los latinos hablan inglés: con la boca muy abierta. “Well, let’s do some morrrrre music. What about?”. Hace una pausa, inclina la cabeza como si dudara, y dice: “An American in Paris?”. El público ríe, atrapado por ese mago que desborda carisma, porque con el que tiene hasta puede regalar, y aplaude y grita: “Yes!” “Okay”, dice Dudamel, se da vuelta, eleva su pequeña batuta y da la orden de largada.
Entre los dos, él y Sergio, hicieron el Concierto Nº 1 de Ginastera. Qué difícil es. No para Sergio, sino para el que tiene que escucharlo. A Sergio no le tomó mucho tiempo tenerlo listo, en dedos. Sospecho que no lo entusiasma como los preludios de Chopin o el Nº 3 de Rachmaninoff o los Cuadros de una exposición de Mussorgsky, cuya notable versión está accesible en disquerías (creo: porque el desdén por la cultura ha devastado este mundo y Mussorgsky olvidó ponerle efectos especiales a su partitura), pero Ginastera no dejó de seducir a su intérprete y sobre todo al público. Acaso porque el último movimiento –una Toccata concertata, que suele durar no más de seis minutos– ¡tiene efectos especiales! Explota como esas explosiones de las que abusa Hollywood desde que apareció Bruce Willis con Die Hard. (Ahora, coherentemente quizás, es un torpe facho amigo de Glenn Beck y el Tea Party y su lema de guerra es: Live free or Die hard.) En fin, fuck Willis. Tenemos mejores cosas de las que hablar: la Toccata concertata de Ginastera. Si bien todo el concierto es atrayente, ya misterioso o seductor o explosivo, con largos silencios, climas, ya con una orquestación imprevisible en que aparecen sorpresivos toques de trompetas asordinadas o timbales lejanos, es en la Toccata –el último movimiento de una obra que araña los treinta minutos, según quien la toque–, con las octavas del piano, descendentes hasta arrinconarse en los bajos y martillarlos sin piedad o en las disonancias terribles de una orquesta salvaje, donde todo estalla y el compositor lleva al auditorio a un caos dionisíaco que, lejos de apabullarlo, lo eleva hasta más allá de sí, hasta perder el principio de individuación y dejarse volar el cuerpo (todo el cuerpo, sobre todo esa mente de la represiva cultura que impuso la burguesía y que denunciaron Nietzsche en la Genealogía de la moral, Freud en El malestar en la cultura y Adorno y Horkheimer en la Dialéctica del iluminismo con la parábola de Odiseo atado a ese mástil, escuchando el canto de las sirenas pero negándose a enloquecer, a perderse en esa belleza infinita).
Dudamel combinó las obras de Núñez y Ginastera con la Tercera sinfonía del norteamericano Aaron Copland estrenada en 1946 y que era lo que en ese año sólo podía ser: un canto a la victoria de las fuerzas norteamericanas en la Segunda Guerra Mundial. Copland fue profesor de Ginastera y parte de esa sinfonía (la Tercera) la compuso en México. Es un compositor que no me atrae mucho. Pese a obras apreciables y seductoras como Billy The Kid (1936), Rodeo (1942), Fanfare for the common man –que forma parte de la Tercera sinfonía, pero suele tocarse sola– y la más célebre de todas: El salón México (1936) que Ricardo Montalbán toca (o hace que toca porque está doblado) en un film mediocre de Esther Williams. Su concierto para piano es sencillamente malo y copia (también mal) al de Gershwin. Sin embargo, estaba destinado a figurar en ese concierto en que Dudamel buscó unir “a las Américas”, ya que si hay algo que une a los hombres es la música, esa “ventana a Dios”.
Sergio regresa a Buenos Aires y nos encontramos junto con Lyl, su madre y su maestra. Sergio, dijimos, es argentino hasta la médula. No bien le pregunto qué quiere comer, ruge: “Carne, ¡carne!”. Viene hastiado de comer nuestro alimento patrio o de comerlo mal aun en los mejores lugares. “No hay carne como aquí, en ninguna parte”, dice. Lo llevé a Rodizio, en Puerto Madero. No por Puerto Madero, sino por la carne de ese lugar, que es abundante y roja, como a Sergio le gusta. Además, Juan Toselli es amigo, se devora mis libros como yo sus achuras o su buffet frío. Pero Sergio sólo quiere carne. Mientras come, hablamos. Sigue amando a Argerich, su primera y ya lejana maestra: “Es Dios, hizo grabaciones definitivas. La Sonata de Liszt, por ejemplo. Eso ya está. Lo podrán tocar otros. Pero ya está. Su versión es la perfecta”. Le traje un CD. Siempre lo vuelvo loco para que toque la “Segunda rapsodia”, de Gershwin. “Es para orquesta con piano. De acuerdo, Gershwin se equivocó en eso. Tal vez no le dio primacía al solista. Pero tenés que tocarla. Le arrojó una sombra terrible la ‘Rhapsody in Blue’, pero olvidate de eso: es genial y vas a ser uno de los pocos en tocarla. Y la vas a tocar mejor que nadie.” Al fin se adueña del CD y se lo pone al lado. De pronto le da una palmada bastante fuerte con su mano izquierda. “Bueno”, dice. “Pero, ¿tiene swing?” (Caramba, ¿tiene swing la Segunda Rapsodia?) Un poco le miento: le digo que sí. “¿Mejor no toco el Concierto en Fa?” “Ni loco. El Concierto en Fa ya lo toca medio mundo. La Segunda Rapsodia va a ser tuya.” Ya no me contesta: le acaban de traer un trozo de vacío irresistible. Empieza a comer como un sediento que por fin encuentra un oasis irresistible, mágico. Sospecho que otra vez se olvidó de la Segunda Rapsodia. Pero, ¡cómo nos divertimos esa noche! Estoy escribiendo un libro sobre los medios de comunicación. Y un capítulo se llama: “Marcelo Tinelli o la jubilosa apoteosis de la culocracia”. Les leo “Gracias y desgracias del ojo del culo”, de Francisco de Quevedo y Villegas. Y luego el “Poema del pedo”. No hay palabras. Nos reímos casi con impudicia. La poesía (aun en la forma pagana y frontal con que Quevedo la ejerce aquí) también es “una ventana a Dios”. O al infierno. Como la Toccata concertata de Ginastera que los dedos de Sergio hicieron explotar en el Teatro Argentino de La Plata para los suyos, los argentinos.

ECONOMIA › OPINION Cuentas provinciales


Por Alfredo Zaiat
Córdoba y Santa Fe han planteado ante la Corte Suprema de Justicia respectivas demandas contra la Nación por recursos impositivos coparticipados. Corrientes estudia hacer lo mismo. Santa Cruz registra una profunda crisis fiscal y Buenos Aires tiene cuentas estrechas para cumplir el pago de salarios y aguinaldo en fecha. El resto de las provincias, algunas se encuentran en equilibrio inestable con ayuda de la administración central, otras están más aliviadas por el cobro de regalías hidrocarburíferas, mineras y pesqueras, y unas pocas transitan con relativa comodidad la fase de desaceleración del crecimiento del ciclo económico. La estrategia de los gobernadores frente a ese escenario tiene un componente político-electoral más que ordenar una iniciativa conjunta sobre cómo se recaudan, distribuyen y gastan los recursos.
En este tipo de puja política y económica se tiende a separar el análisis tributario del ciclo económico. El gasto público contracíclico contribuye a estabilizar la economía colocándola en un sendero de expansión estable. Lo mismo debiera considerarse para la estructura tributaria, de modo de disociar en la medida de lo posible los ingresos por tributación del ciclo, del Producto Bruto Interno. Si la recaudación está fuertemente vinculada con el ciclo económico, caerá en las épocas de recesión, neutralizando de ese modo instrumentos de política económica activa en el momento en que resultan más necesarios, como incrementar el gasto.
La estructura tributaria nacional y provincias están basadas en impuestos procíclicos. A nivel nacional, el IVA y Ganancias son claramente dependientes de la tendencia de la economía. Y en las provincias, Ingresos Brutos y Sellos. Especialistas en temas tributarios afirman que una reforma impositiva de fondo se presenta oportuna en la fase ascendente del ciclo económico, planteando dudas sobre su efectividad en momentos de desaceleración o recesión.
La fuerte tensión fiscal en unas pocas provincias, pero que son las más grandes (Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires), reconoce el origen en su propia estructura tributaria, además del esquema de impuestos coparticipados. Este define que la distribución primaria de recursos es 42,34 por ciento al Tesoro Nacional (de ese porcentaje 0,7 por ciento se destina a Tierra del Fuego y 1,4 por ciento a la Ciudad de Buenos Aires) y 56,66, a las provincias. El 1 por ciento restante se integra en el Fondo de Aportes del Tesoro Nacional a las Provincias (ATN). De la masa de impuestos coparticipables, el Estado nacional retiene el 15 por ciento para atender el pago de obligaciones provisionales, cesión que realizaron las provincias en el Pacto Fiscal de 1992 al momento de transferir sus cajas jubilatorias al régimen nacional. Además existe en algunos impuestos un mecanismo de distribución previo, como un porcentaje de la recaudación de Ganancias (20 por ciento), del IVA (11 por ciento) y de Combustibles (21 por ciento) que se transfieren a la Anses. Todos esos giros, incluyendo el dinero que se retiene a las provincias y que Córdoba ahora reclama, revelan que el sistema previsional es deficitario, lo que debiera relativizar el debate recurrente sobre el destino de “la plata de los jubilados”, puesto que el aporte para poder cumplir ciento por ciento con los pagos de los haberes proviene de recursos por fuera del régimen previsional.
El debate por una nueva coparticipación federal de impuestos está pendiente, tarea que había dispuesto la Constitución de 1994. La reforma impositiva a nivel nacional sigue siendo necesaria para diseñar una estructura tributaria equitativa. También es importante la evaluación sobre la efectividad del gasto público nacional. Pero en el conflicto por la distribución de recursos entre Nación y provincias existe una cuestión que queda oculta detrás de las quejas político-electorales de los gobernadores: el esquema impositivo de sus propios territorios. Los investigadores de la Universidad Nacional de General Sarmiento Alejandro López Accotto, Martín Mangas y Carlos Martínez estimaron que el año pasado la suma de impuestos provinciales de las 24 jurisdicciones alcanzó el 4,7 por ciento del PBI, cuando en el 2000 era del 3,8 por ciento. El crecimiento en ese período fue del 23,6 por ciento. En ese mismo lapso, la presión fiscal de la Nación pasó de 17,3 a 27,3 por ciento del PBI. Esto implica un incremento del 57,8 por ciento. Esas cifras muestran que la recaudación nacional más que duplicó el crecimiento de la recaudación provincial (ver nota aparte).
El recorrido de esas dos vías de ingresos tiene una traducción política. Los gobernadores han elegido financiar el aumento del gasto público en sus distritos con los fondos aportados por la coparticipación federal, a partir de la mayor presión fiscal nacional. Es evidente que la distribución del costo político de cuánto y a quiénes cobrar impuestos también es un factor no menor en la relación de las provincias y la Nación. Esa troika de investigadores detalla que, según datos de 2011, en la provincia de Córdoba el Impuesto a los Ingresos Brutos representó el 80,7 por ciento de la recaudación total provincial. En Santa Fe, ese porcentaje fue del 70,9 por ciento y en la provincia de Buenos Aires, del 75,2 por ciento. Ingresos Brutos es un impuesto indirecto trasladable a los consumidores y con un impacto regresivo sobre la distribución del ingreso.
López Accotto, Mangas y Martínez afirman que los impuestos de base patrimonial (el inmobiliario urbano y rural, y patentes), que son impuestos progresivos porque tributan más los que más tienen, en Córdoba han representado en 2011 el 10,5 por ciento del total de los recursos propios, en Santa Fe, el 16,7 por ciento y en Buenos Aires, el 12,4 por ciento. “No sólo las provincias incrementaron mucho menos la recaudación de lo que lo hizo la Nación, sino que ese incremento se produjo especialmente sobre la base de impuestos indirectos y regresivos”, describen. Las tres provincias más ricas del país sostienen tres cuartas partes de sus ingresos públicos provinciales en base al Impuesto a los Ingresos Brutos, y apenas el resto en impuestos al patrimonio que son progresivos, permanentes y menos dependientes de los ciclos económicos.
A la falta de voluntad política de gobernadores para avanzar sobre núcleos del poder económico de sus provincias, o sea de quienes tienen mayor capacidad contributiva, se le suma la debilidad de la administración tributaria territorial. Expertos tributaristas plantean que el combate a la evasión debería también formar parte de la estrategia para incrementar los ingresos. Aquí también interviene la decisión política de avanzar sobre sectores económicos privilegiados. Ante las urgencias fiscales, reaccionó la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA). Reclamó la regularización de unos 850 autos de alta gama radicados en diversos municipios de Neuquén, pero que pertenecen a personas residentes en ciudades bonaerenses. A nivel nacional, la cantidad total en esas condiciones suma 23.000 unidades, equivalente a unos 150 millones de pesos de ingresos de patentes que no puede recaudar. Por ejemplo, un Audi A3, cuyo valor en el mercado es de 150.000 pesos, debería pagar en Buenos Aires unos 5000 pesos de impuestos, mientras que en otras localidades del país no llega al 10 por ciento de ese monto. ARBA también intimó a propietarios de unas 37.316 partidas impagas de barrios cerrados por un monto total de más de 160 millones de pesos que adeudan de Impuesto Inmobiliario. Esa cifra equivale al 42 por ciento de los contribuyentes que reside en los 421 barrios cerrados registrados en la provincia de Buenos Aires. Además, el 20 por ciento de las partidas inmobiliarias en barrios cerrados se encuentran declarados por sus dueños como baldíos. En el primer semestre de este año, ARBA detectó en este tipo de urbanizaciones 333 mil metros cuadrados construidos que nunca fueron informados al fisco.
El deterioro de las cuentas fiscales en las provincias puede ser utilizado como una herramienta del juego político-electoral, o convertirse en la oportunidad para avanzar en cambios que comiencen a despegar la recaudación provincial del ciclo económico, reducir la evasión y dotar a su estructura tributaria de mayor progresividad. Para los gobernadores es más cómoda la primera opción.

"Las grandes transformaciones las movilizan los jóvenes"


Así lo aseguró Cristina Fernández de Kirchner, quien aseguró, a través de su cuenta en la red social Twitter: “Estas cosas se hacen en los momentos en que aflora la pasión, el amor a la patria”.


La jefa de Estado, Cristina Fernádez de Kichner aseguró, a través de su cuenta en la red social Twitter, que “las grandes transformaciones, la historia, las movilizan los jóvenes, acá y en todo tiempo de la historia”.

“En la historia de estos argentinos hay una línea común, la juventud; y estas cosas se hacen en los momentos en que aflora la pasión, el amor a la patria”, consideró.











Fernández de Kirchner recordó la figura de Antonio Florencio Rivero, “El gaucho”, quien hace 179 años en las islas Malvinas, bajó la bandera inglesa y enarboló el pabellón nacional.
“Así que yo quiero homenajear en el Gaucho Rivero a todos los que vinieron después de él, que hicieron su hazaña con los instrumentos que tenía y como podían”, dijo la Presidenta.

“Tenemos que hacer una hazaña los 40 millones para definitivamente devolverle a los argentinos lo que es nuestro, nuestras Islas Malvinas”, aseguró.

Apresan a cinco narcovendedores de cocaína en la villa Moreno de Rosario

La villa Moreno de Rosario es adonde en la madrugada del 1ª de enero fueron asesinados los tres amigos Jeremías Trasante, Adrián Rodríguez y el "Mono" Suárez. Ayer cayeron cinco narcovendedores de cocaína, tres mujeres y dos hombres.


Juan Trento 
El sábado cuando promediaba la tarde, agentes antinarcóticos de la ex Drogas Peligrosas de la policía santafesina, allanaron tres viviendas ubicadas en adyacencias a la intersección que forman bulevar Oroño y doctor Rivas, y secuestraron dos kilos y medio de cocaína en su gran mayoría fraccionada para su comercialización y consumo, uno de los inmuebles era utilizado como depósito logístico de reposición de drogas, en tanto, los en los otros dos se vendía al menudeo. Detuvieron a cinco narcovendedores de drogas, tres mujeres y dos varones y le formaron causa por la presunta infracción de la ley nacional de estupefacientes Nº 23.737; también incautaron un revólver calibre 38 con la carga completa de proyectiles.

Después de varios meses de investigación
Los allanamientos que fueron ordenados por el juez federal Nª 4 con sede en la ciudad de Rosario, Marcelo Bailaque, fueron el corolario de una investigación de varios meses que llevaron adelante los agentes antinarcóticos de la ex Drogas Peligrosas de la policía santafesina, y que se relaciona con el acopio de estupefacientes en un depósito logístico de reaprovisionamiento en poder de los narcotraficantes y dos bocas de expendio de cocaína en la modalidad narcovendedores barriales de drogas.

Cocaína, valor económico estimados y detenidos
Durante los tres allanamientos realizados por los pesquisas antinarcóticos de la brigada operativa departamental de Rosario, fueron secuestrados dos kilos y medio de cocaína, en su gran mayoría en dosis preparadas para la comercialización y consumo, cuyo valor estimado alcanza los 60.000 pesos según los oficiales superiores responsables del procedimiento policial, detuvieron a tres mujeres y dos hombres, todos mayores, por ser presuntos infractores de la ley nacional de estupefacientes Nª 23.737 y por el revólver calibre 38 cargado, por la presunta infracción a la ley nacional de armas Nª 20.429.

Santa Fe - Un radio de 10 cuadras con un violento historial de crímenes

En los últimos seis meses se produjeron cinco asesinatos en la zona de la curva de avenida Mosconi, en el suroeste de la ciudad. Entre las víctimas, hay dos menores. Los vecinos piden respuestas.


En los últimos seis meses se produjeron cinco asesinatos en la zona de la curva de avenida Mosconi, en el suroeste de la ciudad.EN LOS ÚLTIMOS SEIS MESES SE PRODUJERON CINCO ASESINATOS EN LA ZONA DE LA CURVA DE AVENIDA MOSCONI, EN EL SUROESTE DE LA CIUDAD.
Muchas veces se cuestionan las estadísticas y las cifras en temas sociales porque no reflejan la realidad; sin embargo, hay ocasiones en las que son útiles para describir un escenario que requiere medidas urgentes. En menos de seis meses –entre febrero y lo que va de agosto– ocurrieron cinco homicidios en un radio de diez cuadras en la zona de vías del ferrocarril Mitre, en el suroeste de la ciudad de Santa Fe, que divide a los barrios Alfonso, Santa Lucía y Santa Rosa de Lima.


En dos de esos casos, las víctimas fueron menores: Priscila Soria tenía 16 cuando fue asesinada en su propia casa, ubicada en Monseñor Zaspe al 4.100, el pasado 29 de julio. Y Brian Miguel Quiroz, de 14 años, fue baleado el jueves 26 de julio, a la 9 de la mañana, en una vivienda ubicada sobre calle Aguado al 1.900.

Balas y fuego 
El caso de Priscila generó un profundo rechazo entre los vecinos, que reaccionaron quemando viviendas de la zona donde podría haberse escondido el matador. Esa reacción le dio espacio en los medios para hacer públicos sus reclamos “de larga data”: “Como mínimo, pedimos más iluminación y la limpieza de pastizales”, dijeron, ante la desesperación.


Pero menos de un mes después, la violencia volvió a inundar las calles de la zona. El 20 de agosto, Maximiliano Rondán, de 20 años, recibió nueve balazos por la espalda y uno en la boca. El hecho sucedió a las 16.45, en General López al 3.900. Tras el impacto de los proyectiles, Maximiliano alcanzó a correr unos metros por calle General López, le gritaba a los vecinos que lo auxiliaran, “que no lo dejaran morir”. Un patrullero lo trasladó al hospital Cullen, fue recibido en el shockroom, y cuando iba a ser operado en el quirófano central, falleció.


Cronológicamente, esta seguidilla de crímenes se inició el 25 de febrero pasado, con el asesinato de Marcos Mendoza Lastras, ocurrida en calle Juan Díaz de Solís al 1.700. El nombre de la víctima no era ajeno a las crónicas policiales. Mendoza Lastras había sido sindicado, aun siendo menor, como el autor del disparo que terminó con la vida de Luis Maguid, de 36 años, que fue asesinado con un disparo de escopeta recortada sobre la avenida Mosconi al 1.800, en febrero de 1999.

Los más jóvenes
Dos semanas después, el 14 de marzo, a la tardecita, agentes policiales recibieron el llamado de los vecinos de barrio Alfonso que denunciaron que luego de escuchar una andanada de disparos de arma de fuego vieron a un joven tirado sobre la vereda este de la avenida Mosconi al 1.700. Había sido impactado con al menos cuatro disparos de arma de fuego, tres de ellos en la zona toráxica y el restante en el rostro. La víctima del homicidio fue identificada como Luis Enrique Rivero, de 18 años.


El jueves 26 de julio, a las 8.45, un adolescente de 14 años identificado como Brian Miguel Quiroz, de 14 años, ingresó junto a un familiar y a policías raudamente al hospital de niños Orlando Alassia de esta capital provincial con un disparo que le hirió la cabeza. Tres días después, la víctima fue otra menor, Priscila Soria. La adolescente, de 16 años, fue baleada en el interior de su vivienda, en Monseñor Zaspe al 4.100, el 29 de julio a la madrugada. El matador habría ingresado al lugar en busca del novio de la joven. Les disparó a ambos, él quedó gravemente herido y Priscila falleció luego de agonizar durante 30 horas. El último caso sucedió a escasos metros de la casa de Priscila, y la víctima fue identificada como Maximiliano Rondán, de 20 años. El muchacho fue baleado el 20 de agosto, en General López al 3.900. Recibió 10 impactos de bala, nueve de ellos fueron por la espalda.

Un barrio olvidado
“Esta zona está sufriendo las consecuencias de muchos años de abandono”, dijeron vecinos de la zona, en un intento de explicar los brotes de violencia: “Acá no hay luces, los crímenes ocurren en la calle o en las casas, es indistinto. No tenemos colectivos y los terrenos baldíos y las vías del ferrocarril se convierten en puntos de fuga y escape y escondite para los delincuentes”, agregaron.

Lorenzetti le respondió a la Iglesia: "No debemos guiarnos por fundamentalistas"


El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, le advirtió a la iglesia Católica que los impulsores de la unificación de los códigos Civil y Comercial no van a guiarse por opiniones de "fundamentalistas". Señaló que, si bien el Episcopado "representa una visión legítima, el Derecho debe comprender a todos".



El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, advirtió a la Iglesia Católica que los impulsores de la reforma de los Códigos Civil y Comercial no van a guiarse por opiniones de "fundamentalistas", y alertó que el Episcopado "representa una visión legítima" pero "el Derecho debe comprender a todos".
 
Lorenzetti efectuó así una nueva réplica a la cúpula eclesiástica luego de que la Iglesia criticara el reconocimiento de derechos de quienes conviven sin casarse, las técnicas de fertilización asistida y la adopción en parejas del mismo sexo, entre otras modificaciones promovidas.
 
"No debemos guiarnos por fundamentalistas ni lobbies de intereses", retrucó el presidente del máximo tribunal de Justicia del país.
 
Lorenzetti añadió que "el documento (crítico) es producido por la Conferencia Episcopal y refleja una posición institucional de la Iglesia" pero, "más allá de la institución, hay muchísimas personas".
 
Y completó: "Católicos, de otras creencias o no creyentes que se casan, pero que también conviven sin casarse, que tienen hijos de modo natural o por fecundación 'in vitro', que se separan, que tienen problemas". "¿Qué hacemos con ellos? ¿Los excluimos del sistema?", se preguntó en una entrevista publicada hoy por el diario Página12 y añadió: "Yo creo en un Derecho con inclusión social. Nosotros hemos enfocado la regulación teniendo como base una sociedad pluralista, en la que hay diferentes visiones de la vida y de la organización familiar".