jueves, 5 de julio de 2012

CINE › NICOLAS PRIVIDERA ESTRENA HOY TIERRA DE LOS PADRES “El cementerio es un espacio simbólico por excelencia”


“Tierra de los padres es un trabajo de montaje en todo sentido, desde lo textual hasta lo cinematográfico”, afirma Nicolás Prividera.
En su segundo opus, el cineasta filmó a personas públicas leyendo textos de personajes de la historia argentina en las tumbas de éstos en el Cementerio de la Recoleta, estableciendo una suerte de “diálogo de muertos”. “Esos discursos están vivos”, dice el director.
 Por Oscar Ranzani
La ópera prima de Nicolás Prividera, M –donde investigó la historia y el destino de su madre desaparecida– tenía una secuencia que transcurría en el Cementerio de la Recoleta. A este licenciado en Comunicación y cineasta recibido en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (Enerc), siempre le resultó fascinante ese espacio donde descansan muchos de los personajes de la historia argentina. Cada vez que transitaba por la zona, decidía entrar. Y siempre pensó en realizar algún film allí. Esa idea primitiva cobró forma en Tierra de los padres, su opus dos, que hoy se estrenará exclusivamente en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín. Prividera terminó de materializar la idea de Tierra... luego del conflicto por la Resolución 125, “cuando empezaron a resurgir discursos que parecían venir del fondo de la historia y hablar más del pasado que del presente: odios que uno solo había visto en los libros”, cuenta el director a Página/12.
Y en el fondo de la historia se sumergió el propio Prividera para elaborar la estructura de este ensayo cinematográfico que tiene una puesta en escena atípica, alejada de cualquier convencionalismo. Es que personas públicas –que van de escritores a cineastas y dramaturgos– leen fragmentos de textos de personajes de la historia argentina en las tumbas del cementerio. Hay escritos de Esteban Echeverría, José María Paz, Facundo Quiroga, Domingo Sarmiento, Juan Bautista Alberdi, Juan Manuel de Rosas, José Mármol, Leopoldo Lugones, Julio Argentino Roca, Bartolomé Mitre, Juan Lavalle, María Eva Duarte, Rodolfo Walsh y Silvina Ocampo, entre otros. La particularidad de Tierra... es que esos textos dialogan y confrontan entre sí. Algunas confrontaciones existieron realmente (como la de Sarmiento-Alberdi) y otras son metafóricas.
Tierra... despertó polémica antes de su estreno porque no fue seleccionada para el Festival de Mar del Plata 2011 ni para el Bafici 2012. Decisiones difíciles de entender, teniendo en cuenta que, si bien es una película que se puede comprender en cualquier país del mundo (de hecho, fue seleccionada para el Festival de Toronto), es mucho más apreciable en la Argentina porque indaga en una buena porción de su historia. Más específicamente, desde el siglo XIX hasta la última dictadura, a través de las lecturas de los relatos mencionados que establecen una suerte de “diálogo de muertos”, de acuerdo con la tradición literaria. “El cementerio me parecía un espacio simbólico por excelencia, en el sentido de que ahí están enterrados prácticamente todos los grandes nombres de la historia argentina, incluso aquellos que pelearon en bandos enfrentados, con una cercanía física y real. Entonces, esa condición del cementerio, de ser a la vez un espacio muy concreto y muy simbólico, me parecía que servía como una especie de metáfora perfecta para la Nación o para las disputas sobre la idea misma de Nación que recorrieron la historia argentina”, subraya Prividera.
–¿Definiría la película como un ensayo cinematográfico?
–No quiero que suene pretenciosa la idea de ensayo cinematográfico, pero intenta serlo desde el momento en que los únicos textos que aparecen son citas literales de los que están enterrados. Es un trabajo de montaje en todo sentido, desde lo textual hasta lo cinematográfico. Y para mí es una película benjaminiana porque se basa en el arte de hacer chocar citas, contrastes e instantes buscando un poco iluminar ese espacio en particular y, a través de ese espacio, toda esa historia que lo atraviesa.
–¿Qué criterios tuvo en cuenta para seleccionar los textos y los autores definitivos?
–Fue un largo proceso de búsqueda. Por supuesto, la idea nunca fue ser exhaustivo. Sería imposible. No se trata de agotar ni la historia ni los personajes mismos, que muchas veces son muy complejos, sino justamente trabajar sobre la idea del fragmento, de la cita y del montaje. Las citas, entonces, fueron seleccionadas en función de que establecieran una suerte de diálogo entre ellas.
–¿Y cómo eligió a los lectores de los fragmentos?
–Después de distintas ideas al respecto, que fue lo que más pensé y lo que más tardé en decidir casi hasta el final, sentí que así como hay una comunidad de los muertos tenía que haber una comunidad de los vivos que son los que los representan. Y tenía que ser lo más amplia posible.
–No son sólo escritores...
–No, hay de todo. A la vez, inevitablemente se terminó definiendo un corte generacional que me pareció que naturalmente tenía que ser así y lo seguí: en general, son nacidos en los ’60 y ’70. Y yo nací en el año ’70. Algunos han hecho de la lectura su trabajo cotidiano, pero no en el sentido actoral del término, sino en uno mucho más literal: de la crítica, de la historia, incluso del cine. Y asigné los textos de un modo intuitivo, no es que hubo un ensayo previo ni una idea preestablecida. Me dejé llevar un poco por los textos que ya tenía seleccionados y porque cada texto pudiera funcionar más con cada uno de esos lectores. Algunos tenían mayor afinidad, otros tal vez eran por contraste. Cada texto y cada lectura funcionan de una manera distinta.
–¿La idea de confrontar algunos fragmentos de personajes históricos es que el público pueda encontrar diversos puntos de vista y, a la vez, las contradicciones de algunos de ellos?
–Sí, desde ya. Lo que quería era jugar con ese entramado de voces diversas y ver cómo esos textos, además de dialogar entre sí, dialogan con nosotros, dialogan en el presente. Muchos de esos textos resuenan en el presente con mucha fuerza.
–Si bien en algunos casos los textos confrontan las ideas de sus autores, en otras ocasiones dialogan...
–Son todos textos que están atravesados por la violencia: desde discursos dichos en el fragor de la batalla hasta discursos en el lecho de muerte, frente al pelotón de fusilamiento, o dando la orden de matar. En ese sentido, más allá de las diferencias ideológicas lo que aparece un poco como leitmotiv es el eterno ritornello de la violencia.
–¿Y lo pensó así porque las distintas facetas de la violencia forman parte inherente de la historia argentina?
–Sí, en ese sentido tampoco soy original. Es una idea que Piglia lee en Viñas: la idea de que lo que hace Viñas es poner al descubierto esa violencia enmascarada que sostuvo la construcción de la nación, la construcción de la Argentina moderna, y que se dirigió a distintos sujetos a lo largo de la historia: el gaucho, el inmigrante. Uno podría agregar el “subversivo”.
–O sea que a través de los textos se puede entender también cómo fue cambiando el concepto de “enemigo”, ¿no?
–Bueno, lo que aparece claramente es que si toda política se define por la construcción de un adversario, la guerra también se define por la construcción de un enemigo. Y el problema es cuando la política se convierte en guerra, cuando el adversario se convierte en enemigo al que hay que exterminar. Eso ha pasado muchas veces a lo largo de la historia argentina. Y eso es lo que busqué reflejar desde ese espacio presente, porque más allá del uso de material de archivo al inicio, la película, obviamente, está toda filmada en la actualidad. Me interesa cómo el pasado resuena en el presente, cómo el pasado persiste, a veces incluso sin que las personas que son habitadas por ese pasado o que habitan ese pasado lo adviertan.
–¿Y los fragmentos funcionan como recuerdos de esos muertos o esos muertos cobran vida de un modo simbólico a la hora de analizar su participación en la historia?
–Los que evidentemente están vivos son los discursos. Detrás de esos mármoles, de esas estatuas, de ese silencio, de esa paz de los cementerios, la que está viva es la historia y los que están vivos son esos discursos que retornan. Simplemente el juego de la película es darles voz, así como los lectores son “mediums” y les dan voz, la película le da vida a ese espacio en términos de jugar a poner en escena esos enfrentamientos, mientras que por contraste muestra un poco ese espacio del cementerio que silenciosamente también habla de todo eso.
–¿Buscó también despegarse de la historia oficial para hablar de vencedores y vencidos?
–Por supuesto que uno, inevitablemente, está con los vencidos. Pero a esta altura de la historia, también la contrahistoria es, de algún modo, una contrahistoria oficial. Quiero decir: así como está la llamada historiografía liberal, también está el llamado revisionismo, que es un movimiento complejo con diferencias internas. No es lo mismo Mitre que Halperin Donghi, que es un historiador moderno, complejo e importante. Y el revisionismo también tiene diferentes etapas. Pero también las dos historias, a esta altura, conviven y también han tenido las dos una representación política importante. A mí me interesa, más allá de cada una de esas visiones en sí, la idea de que la historia es un campo de batalla. Es inevitable, justamente, cómo esos discursos vuelven y retornan, a veces para iluminar la historia y otras para oscurecerla. La película intenta mostrar que esa repetición puede ser traumática, en la medida en que uno no entiende el pasado y lo repite. Hablando casi psicoanalíticamente, hay algo ahí que no está resuelto y que no deja avanzar.
–¿Cómo interpreta la noción de “prócer” que siempre catalogó la historia oficial y cómo cree que funciona este concepto en la película?
–Para mí la idea de prócer es algo demasiado marmóreo. En todo caso, siento más cercana la idea de “padres fundadores”. Es una idea norteamericana. Toda América es un continente donde la construcción del Estado moderno llevó un tiempo brevísimo en medio de disputas muy violentas. Y, en ese sentido, tuvo que generar una historia casi de la nada, borrando toda la historia previa, incluso casi hasta diría la colonial, para construir una historia nacional de doscientos años. Y esa historia inevitablemente tiene grandes nombres y padres fundadores.
Además, me interesa la idea del concepto de “padre” porque uno puede traerlo al psicoanálisis o a otras ramas y pensarlo problemáticamente. ¿Cuál es nuestra relación con la herencia? Es otro de los problemas; es decir, ¿qué se hace con la herencia? ¿Se la asimila, se la discute, se la pone en cuestión? Ese es el punto.
–¿Y eso está relacionado con el título de la película?
–Sí. Bueno, “Tierra de los padres” es la acepción literal de “Patria”. En inglés, es más claro: “Fatherland”. Pero en castellano viene claramente del latín. Estaba también la idea de dar vuelta ese concepto y pensar justamente qué significa “Patria”. Algunas de las teorías de cuándo el hombre dejó de ser nómade y se asentó lo ligan más primariamente a la idea de los primeros cementerios, de no alejarse del lugar donde estaban enterrados los ancestros.
–Casi al final de la película se lee la carta de Rodolfo Walsh a su hija Vicky, en la que le dice que “el verdadero cementerio es la memoria”. ¿Buscó aplicar esa definición a su película a la hora de pensar la historia?
–Es interesante porque es una frase que a mí siempre me pareció muy ambigua cuando uno la lee dos veces.
–¿Por qué?
–Porque justamente la memoria es lo menos parecido a un cementerio, en el sentido de cómo trabaja la memoria. Uno tiene la imagen de un cementerio como algo estático. La memoria es una cosa dinámica, móvil, conflictiva. Es lo menos parecido a un museo y a un cementerio, por poner ejemplos. Y en ese sentido, si el verdadero cementerio es la memoria, significa que no es un lugar pacífico. Y ahí sí hago mía esa frase y creo que, efectivamente, la memoria es algo que siempre está en construcción. Y siempre está asediada y funcionando como un campo de batalla.

JAPÓN El desastre de Fukushima fue un "error humano"


Fukushima fue el desastre nuclear de mayor importancia desde Chernobyl en 1986.
La comisión de investigación independiente, impulsada por el Parlamento nipón, sobre las explosiones y fugas radioactivas ocurridas hace un año en la planta nuclear anunció que lo ocurrido fue responsabilidad "del ser humano" y no producto del terremoto y tsunami que azotaron al país asiático. Además, la comisión criticó en duros términos al gobierno japonés, a los organismos de supervisión y a la empresa operadora de la planta nuclear, Tokyo Electric Power Co (TEPCO).

Según el documento presentado hoy por la comisión investigadora, los hechos se desataron por el terremoto y tsunami del 11 marzo de 2011, pero no por ello el accidente puede ser considerado como parte de una catástrofe natural. "Fue un grave desastre causado por el ser humano", subraya el texto, porque "era previsible y evitable". Además, según los investigadores, sus consecuencias podrían haber sido reducidas de haberse tomado medidas más eficaces una vez ocurrido el desastre.
La investigación sentencia que el peor accidente nuclear en el mundo desde el de Chernobyl en 1986 "fue el resultado de la combinación de actos del gobierno, los reguladores y TEPCO, así como la falta de gerencia por parte de las partes implicadas". "Todos fracasaron a la hora de desarrollar los requerimientos de seguridad más básicos", apuntaron y agregaron: "Traicionaron el derecho de la nación a estar segura ante los accidentes nucleares".
El informe señala que la planta era "incapaz de resistir el terremoto y el tsunami". Por eso, hubo hasta tres fusiones del núcleo en la planta de Fukushima Daiichi y decenas de miles de personas tuvieron que ser evacuadas. Desde entonces, no han podido regresar a los que eran sus hogares.
Entre las medidas que las autoridades no previeron se incluyen el cálculo sobre las probabilidades de daños, preparativos para contener posibles efectos colaterales de un desastre y el desarrollo de planes de evacuación. La comisión, presidida por Kiyoshi Kurokawa, expresidente del Consejo de Ciencias de Japón, estuvo compuesta por médicos, científicos, un sismólogo y un dirigente empresarial local.

URUGUAY Mujica propone una fusión entre el Mercosur y la Unasur


"Entramos a Venezuela -dijo el mandatario- porque ahora estamos comprometidos con el petróleo venezolano y la realidad venezolana. Además le gritamos al mundo: ¡Pará, ese petróleo lo precisamos acá!"
El presidente uruguayo consideró que esa posibilidad haría más "flexibles y realistas" las posibilidades de acción de ambos bloques y le permitiría a la región "pensar veinte años para adelante". "No sé como se llamará, pero hay que plantear que necesitamos caminar en otras definiciones de carácter institucional", definió el mandatario, quien además defendió el ingreso de Venezuela al mercado común "porque estamos comprometidos con su petróleo y su realidad".
La idea de José Pepe Mujica es "transformar el Mercosur en la Unasur o al revés, en una sola cosa". Por otra parte se refirió a la suspensión de Paraguay en el Mercosur tras el golpe institucional contra Fernando Lugo por parte del Congreso que instaló a Federico Franco como nuevo mandatario: "Cuando retome el camino, volverá a tener las mismas relaciones que tenía hasta ahora", dijo, y se mostró convencido de que el bloque de integración regional está obligado a "revisar los resultados de todos estos años".
De hecho, reveló que el Mercosur hizo gestiones para que Venezuela siguiera mandando partidas de petróleo a Paraguay porque "el pueblo paraguayo debe ser amparado siempre en sus derechos y su realidad económica y social".
"Algunos interpretarán que la suspensión (de Paraguay) no puede abarcar al veto, pero eso será una decisión de cátedra. Para nosotros hay un atropello político innegable y no se puede jugar a la democracia, sino que hay que mirar la hondura de los contenidos. De ahí la razón de las decisiones tomadas", explicó el mandatario en su audición radial semanal.
También se pronunció respecto del ingreso de Venezuela al mercado común y afirmó que "entramos a Venezuela porque ahora estamos comprometidos con el petróleo venezolano y la realidad venezolana. Además le gritamos al mundo: ¡Pará, ese petróleo lo precisamos acá!".
El Mercado Común del Sur está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay (actualmente suspendido) y Uruguay, en tanto que a la Unión de Naciones Suramericanas, lo integran los cuatro miembros del Mercosur más Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

CUENTAS EN ROJO Para Rossi, el Gobierno está "eximido" de responsabilidad en los problemas financieros provinciales


El presidente del bloque de diputados por el Frente para la Victoria, Agustín Rossi, aseguró que el gobierno nacional "está presente y colabora" con la administración de los recursos en las provincias y destacó que "se ha coparticipado impuestos que antes no existían". En ese sentido, Rossi aseguró que esas erogaciones quitan "responsabilidad en cuanto a aquellas provincias que puedan tener algún tipo de inconveniente".
"El jefe de Gabinete lo explicó claramente ayer; el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner ha aumentado el nivel de transferencias directas entre la Nación y las provincias", subrayó Rossi y detalló que en "el primer semestre del año aumentaron un 24 por ciento los fondos coparticipables con respecto al mismo semestre del año pasado".
Además, destacó las erogaciones por impuestos creados por el actual gobierno como "la coparticipación del 30 por ciento de los derechos de exportación de la soja, que al igual de los otros impuestos coparticipables se transfieren a las provincias".
Por otra parte, el jefe de bancada del FPV indicó: "El Gobierno ha prorrogado la renegociación de la deuda que tenían las provincias con la Nación. Nosotros sentimos que somos un Gobierno muy presente y muy colaborador de cada una de las situaciones de las provincias".

EN EL CAMINO HISTORICO DE LA REPARACION. Al plan plan y a los represores, represores


A la espera de la sentencia por el robo de hijos e hijas de desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar, la nieta recuperada Victoria Montenegro, cuyo caso fue uno de los emblemáticos de los expuestos durante las audiencias, aseguró que "llamar a las cosas por su nombre nos va a hacer mejor a todos", en referencia a la expectativa de que el Tribunal Oral Federal 6 defina como "plan sitemático" el robo de bebés. Además, los organismos de derechos humanos esperan la condena a dos apropiadores y nueve represores, entre ellos Jorge Rafael Videla. "Este juicio cierra muchos años de lucha sostenida por parte de las Abuelas de Plaza de Mayo", sostuvo Montenegro.
Durante los quince años que llevó la investigación judicial hasta el juicio oral, se obtuvieron muchos testimonios, pero uno de los más reveladores fue el de Victoria, cuando denunció la complicidad del fiscal Juan Martín Romero Victorica con su apropiador, el excoronel Herman Tetzlaff y su esposa María del Carmen Duartes.
Para Montenegro, que se reencontró con su familia en 2001, el papel del exjuez Roberto Marquevich fue clave porque "fue el primero que habló de plan sistemático y el que abrió la grieta para que estos crímenes se puedan investigar como delitos de lesa humanidad".
Para la joven, que este año también recuperó los restos de su padre, gracias a la tarea del Equipo Argentino de Antropología Forense, el significado de alcanzar justicia "sirve para reparar heridas, aunque sabemos que falta mucho más, sabemos que forma parte de la batalla cultural que estamos dando".
El TOF 6 dará a conocer a partir de las 18 su veredicto en la causa que investiga 35 casos de apropiación de niños y que tiene como imputados, además de Videla, al dictador Reynaldo Benito Bignone, los represores Jorge "el Tigre" Acosta, Santiago Omar Riveros, Rubén Oscar Franco, Antonio Vañek, el médico Jorge Magnacco, Juan Antonio Azic y Eduardo Ruffo, y los apropiadores Víctor Gallo y Susana Inés Colombo.

DOS, TRES, MUCHAS CGT Los moyanistas no dan marcha atrás con las elecciones


Lezcano aseguró que los Gordos "somos mayoría en el Consejo Directivo y en el secretariado" y por eso "podemos seguir funcionando como si estuviéramos en la CGT".

Tras una reunión de Consejo Directivo de la CGT, el titular del gremio de los judiciales y referente moyanista, Julio Piumato, desestimó los dichos del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, durante la conferencia de prensa de ayer, al sostener que la idea de no realizar el congreso electoral de la central sindical el próximo 12 de julio a cambio de que los antimoyanistas desistan de la impugnación "parece más una claudicación que una propuesta". En ese sentido, Piumato resaltó que la mesa directiva "siempre está abierta al diálogo" y que el camino hacia las elecciones del próximo jueves "es uno de los procesos más limpios de la historia de la central".

Accidente fatal en San Pedro entre un micro con santafesinos y un camión





Un muerto y 41 heridos fue el saldo de un accidente de tránsito ocurrido esta madrugada a la altura del kilómetro 163 de la autopista Rosario- Buenos Aires, cerca de la ciudad bonaerense de San Pedro. 

Según un adelanto del programa "Tinta fresca" de La Ocho, El choque fue protagonizado por un ómnibus de larga distancia de la empresa Flecha Bus que había partido de la estación de Retiro, en la Capital Federal, con destino final la ciudad de Paraná, y un camión jaula cargado con vacas que circulaba por el mismo carril. 

Por causas que no se pudieron establecer hasta el momento, pero que tendrían que ver con la escasa visibilidad que se produce en toda la zona por la niebla, el micro embestió al vehículo de carga y su conductor murió en el acto.
  
El choque se produjo muy cerca del acceso a San Pedro y como consecuencia del violento impacto, cuarenta y cinco personas resultaron heridas, cuatro de ellas de gravedad. Los lesionados fueron derivados al Hospital de la ciudad de San Pedro. El tránsito de la autopista ya estaba liberado. 
Martín Palamedi, santafesino que viajaba en el micro accidentado, contó que “yo me desperté con el golpe del impacto. La mayoría de los pasajeros veníamos durmiendo. Cuando chocamos, el micro comenzó a derrapar por la banquina y los que no sufrimos heridas de importancia salimos del micro como pudimos. Yo rompí la ventana y sacamos a las personas que estaban heridas”. 

Además, Martín Palamedi agregó que “este micro salió a las 0:30 desde Retiro (Capital Federal). Gran parte de los pasajeros son de Santa Fe y Paraná. En este momento, estamos todos en el Hospital de San Pedro. Treinta y siete pasajeros tenemos heridas leves y cuatro pacientes están muy graves”.
  
Consultado sobre cómo fue el accidente, el santafesino que viajaba en el micro accidentado relató que “el micro se llevó puesto al camión jaula que estaba cargado de animales”.
  
Finalmente, Martín Palamedi remarcó que “lo importante fue que se actuó rápido. Ni bien salimos del micro chocado ya estaban los bomberos y la policía”.
  
Según informó la municipalidad de Santa Fe, de lso 45 heridos 22 son oriundos de esta capital y la zona.